Fecha de publicación: 25 de Agosto
Alfa y Omega, Semanario Católico de Información, editado por la Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid, publica a toda página en su número 603 del 24 de Julio de 2008, (página 26) un artículo firmado por A. Llamas Palacios, con el siguiente encabezamiento: «Cursillos de Cristiandad rememora la gran peregrinación de Aparici en 1948. Jóvenes santos, a Santiago» (En el documento adjunto ampliamos la información).
Por su parte, el número 140, JULIO-AGOSO 2008, de KERYGMA, Boletín del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de España, trata de la Peregrinación y Ultreya Nacional en Santiago de Compostela del MCC de España.
En su Portada se lee: «Y seguimos caminando ... »
Su Editorial lleva por título: «1948-2008 ... y seguimos caminando».
Meses antes la Presidenta del Secretariado Nacional del MCC de España escribía, con motivo de la Peregrinación y la Ultreya, unas palabras que recordamos, a modo de introducción, en el documento adjunto.
Con tal motivo, la hacíamos llegar nuestras felicitaciones más cordiales, con unas breves consideraciones en relación con aquel magno acontecimiento de agosto de 1948, del cual no se puede hablar sin hablar de Manuel Aparici el gran Presidente Jacobeo de la Juventud de Acción Católica y Capitán de Peregrinos. Fue su alma y su vida. «Tu obra, Manolo», le diría un peregrino presente en la peregrinación.
Todo este número, aun sin citarlo y sin acertar a comprender por qué extraño pudor, es un canto a su figura, su vida, su obra y su espiritualidad. No obstante tal silencio, ¡qué gozada para el espíritu!
Siendo Obispo Auxiliar de Madrid, Mons. Francisco Javier, hoy Arzobispo de Granada, presidió la apertura del la Causa de Canonización del Siervo de Dios en nombre del Sr. Cardenal Arzobispo D. Ángel Suquía Goicoechea, ausente por motivos familiares.
«Refiriéndose a las generaciones que conocimos a Aparici nos instó a que, fieles a su espiritualidad, difundamos su vida y su obra; y no sólo eso, sino también de dar testimonio, ante la Iglesia y la sociedad de hoy, de la aportación de la Iglesia de aquellos años a la sociedad española, tan rica y tan fecunda y hoy tan ignorada e incluso silenciada [...]. «Tenéis –dijo a los miembros de la Asociación de Peregrinos de la Iglesia en el acto de apertura de su Causa de Canonización– el deber de difundir su figura, su obra y la fecunda experiencia de toda aquella época para el bien de la Iglesia».
Y como queremos ser fieles a este mandato hacemos partícipes a todos nuestros hermanos, cursillistas y no cursillistas, de este inmenso gozo, al igual que lo hicimos antes.
1. Palabras de nuestro Consiliario
Mons. Ángel Rubio Castro
Obispo de Segovia y Consiliario Nacional del MCC (Página 6)
«Nos disponemos a preparar y participar en la peregrinación a Santiago de Compostela que culminará el próximo 12 de Octubre, para conmemorar los sesenta años de aquellos primeros peregrinos que fueron el fundamento y germen de los Cursillos de Cristiandad»
En efecto, el antecedente de los Cursillos de Cristiandad fueron los Cursillos de Adelantados de Peregrinos creados por Manuel Aparici en 1940 (también creó los de Jefes y Guías de Peregrinos) como se puede apreciar por la lectura de los Capítulos VIII y I de la Primera y de la Segunda Parte, respectivamente, del trabajo de investigación, análisis, etc. que te enviamos tiempo atrás.
2. Presentación de la Peregrinación a Santiago y Ultreya Nacional (Página 7)
«Se acerca el gran momento de lo que durante un año llevamos preparando. Nuestra peregrinación a Santiago de Compostela y nuestra Ultreya Nacional.
»Puede que algunos se hayan preguntado: y esto ¿por qué ahora? ¿Qué es lo que nos motiva a peregrinar? Pues nada menos que la celebración de 60 años que el Movimiento de Cursillos de Cristiandad lleva caminado por el mundo. Recordar que cursillos nació caminando, peregrinando, y nosotros queremos seguir los pasos de aquellos primeros peregrinos que llenos de ilusión y ardor se pusieron en marcha recordando el lema: “Para Santiago santos. Después de Santiago: ¡Santos y apóstoles!
»Y es la intención con que vayamos o nos quedemos la que nos va a constituir a cada uno en peregrino [...].
»En realidad nuestra peregrinación [...].
»Desde el Secretariado Nacional se nos han mandado los guiones para trabajar en nuestras Escuelas y preparar nuestro peregrinar [...] Buscaremos la huella histórica de aquellos jóvenes que se lanzaron sin miedo a seguir siempre “más allá” [...].
»Que en nuestras Escuelas se cree un ambiente de trabajo sobre el por qué de esta peregrinación, lo que representa [...].
»Nuestra peregrinación debe ayudarnos a [...].
»Peregrinar a Santiago no es lo mismo que caminar o [...].
»Nuestro caminar a Santiago será para nosotros una sinfonía de caminos, un arco iris de colores porque se puede peregrinar en muchas dimensiones a la vez, porque el caminar físico es una metáfora del camino interior [...].
»Un cristiano que se para, que no camina, que no peregrina nunca llegará a la meta [...].
»Después de 60 años, nos sentimos llamados nuevamente a peregrinar [...].
»Y como decía Mª Loli, nuestra Presidente Nacional: “Cuando aquellos jóvenes comenzaron, seguro que no se imaginaron donde iban a llegar, pero sin miedo se pusieron en camino. Ellos supieron acoger el espíritu peregrino y con sus mochilas llenas de ilusión se lanzaron a la aventura a las que se les invitaba”.
»¿Podemos imaginarnos lo que puede acontecer dentro de Nuestro Movimiento después de esta sorprendente peregrinación? [...]. Y al final de nuestros esfuerzos culminaremos nuestro peregrinar en la gran Ultreya Nacional [...].
Ir por Cristo hacia el Padre,
A impulsos del Espíritu Santo,
Por los caminos del corazón del mundo
A manera de fermento,
Con la ayuda de Madrid y de todos los santos,
Llevando consigo a los hermanos.
De Manuel Aparici y la Peregrinación a Santiago trata la Primera Parte del trabajo de investigación, análisis, etc. ya citado. También puedes consultar la página web de la Asociación de Peregrinos de la Iglesia: http://www.peregrinosdelaiglesia.org y la publicación: «Manuel Aparici y el Ideal Peregrinante».
Con su tesón, hizo revivir, y de qué modo, el Camino de Santiago [1]; él anticipándose en muchísimas cosas al Concilio Vaticano II, dio el matiz peregrinante a esa Juventud; él fue el artífice y el alma de la magna peregrinación mundial juvenil a Santiago de Compostela el 28 de agosto de 1948; él fue el creador en 1940 de los Cursillos de Adelantados, Jefes y Guías de Peregrinos para dar base espiritual honda a los jóvenes «adelantados» camino de Santiago, y después antecedente de los Cursillos de Cristiandad, los cuales recogen entre otros muchos elementos el espíritu peregrinante de Manuel Aparici.; él fue ...
Es, pues, un deber de justicia y de gratitud en nuestra doble condición de peregrino y cursillista, dedicarle estas líneas, a su recuerdo y memoria.
3. Mirando los orígenes del Movimiento (Páginas 11 y 12)
«Para indicar los comienzos reales de los Cursillos tendríamos que remontar hasta sus raíces, las corrientes que los hicieron posible, detallar desde su nacimiento las inquietudes que les dieron su ser. Lo cierto es que no nacieron de golpe, así como un milagro hecho, como la luz de una nueva estrella que sorprendiera la noche puesta de repente en el arco del cielo `por los dedos de Dios. No es la obra de un hombre, sino de un grupo, de un clima, de un afán convergente primero y compartido después» (Don Juan Capó Biosch, “Pequeñas historias de la historia de los Cursillos de Cristiandad”). Don Juan Capó fue el Director espiritual del primer Cursillo de Cristiandad (en Mallorca el 7 de enero de 1949 en San Honorato ) y el Consiliario del primer Secretariado Diocesano.
Porque como decía un tal Ellermeier –al que Bonnín cita en la contestación que le da a Mons. Cordes– «un fenómeno histórico puede ser captado adecuadamente sólo cuando se hace la luz sobre sus inicios» [2].
«Ya lo dijo, en señalada ocasión, aquel extraordinario español, encarnación en sí mismo de las tres generaciones intelectuales preclaras de nuestro siglo XX –don Emilio García Gómez–. El problema de los españoles es que desconocen su historia» [3].
«Permitidme en primer lugar –dice Mons. Meneses, Obispo de Tarrasa– recordar cuan importante es conocer y valorar los orígenes, la propia historia, las raíces. Conocer la historia de la familia que se transmite de generación en generación. El álbum familiar que se pasa de padres a hijos. Es éste un aspecto que se cuida sobremanera en determinadas instituciones eclesiales pero que se descuida un tanto en el MCC [...]» [4].
De Manuel Aparici y los Cursillos de Cristiandad trata la Segunda Parte del trabajo de investigación, análisis, etc. ya citado.
Situándonos
«Los Cursillos de Cristiandad nacieron en el seno del Consejo Diocesano de los Jóvenes (de Acción Católica) en España. En él, durante varios años, todas las actividades de apostolado se centraron casi exclusivamente en la preparación particularmente espiritual de la Peregrinación a Santiago de Compostela. (Mons. Juan Hervás, “Los Cursillos de Cristiandad, instrumento de renovación cristiandad”, 1968).
»Los años 40 se caracterizan por un florecimiento religioso, tanto a nivel popular y social, como a nivel personal. (...) Pero se detectaba un déficit a nivel de evangelización, de testimonio, de transformación de las estructuras, así como de interiorización profunda de la práctica religiosa. (...). En aquellos momentos existe un colectivo de jóvenes de Acción Católica de Mallorca que denuncian la falta de coherencia entre la fe y la vida, falta de autenticidad, falta de vitalidad. Para ellos se está cayendo en el aburguesamiento, en el conformismo, en la inoperancia apostólica. (Juan García-Santacruz Ortiz, en el prólogo “Génesis y Teología del Movimiento de Cursillos de Cristiandad», de José Ángel Sáinz Meneses).
Resumen esquemático de los orígenes del Movimiento
(Datos extraídos del .libro: Servando García Rubio. “Cursillos de Cristiandad: Une respuesta al Espíritu».2003”).
Año 1937:
El Papa Pío XI dice que el mundo está profundamente enfermo y necesita de una cristiandad ejemplo y guía para ese mundo enfermo. «Cristiandad ejemplar». «Vanguardia de Cristiandad». La juventud masculina de acción católica recoge estas palabras y se compromete a ser esa cristiandad, la vanguardia de la cristiandad.
«[...] La sed de Aparici –declara Manuel Vigil y Vázquez– responde al llamamiento pontificio proponiendo que la peregrinación a Santiago sea una llamada, una incitación para que España fuese esa «Cristiandad ejemplo», es decir, la Vanguardia de Cristiandad, de la que tenían que ser adelantados los Centros de Apostolado de Vanguardia en los que los jóvenes movilizados se reforzaban en poner oraciones entre balas [...]» [5].
«Fruto de la autenticidad de su fe –escriben los Peritos Teólogos en su Informe [6]– es la gran motivación de su vida: “Hacer de la juventud de España e Hispanoamérica Vanguardia de Cristiandad”».
«La Juventud católica española, capitaneada por Manuel Aparici y peregrina en espíritu hacia Santiago, encuentra en esta llamada una aceptación de su ofrecimiento. Y responde, a su vez: La Hispanidad debe ser la Vanguardia de Cristiandad, de esa Cristiandad ejemplar que el Papa pide. Porque sólo España, junto a sus hijas, puede poner tantas almas al servicio de la Iglesia, para salvar al mundo» [7].
Se celebra la Peregrinación Nacional al Pilar de Zaragoza, y con este motivo surge un movimiento ascético peregrinante en virtud del cual los participantes se comprometen a hacer realidad la peregrinación de los cien mil jóvenes en gracia a Santiago. Surge un movimiento ascético peregrinante en virtud del cual los participantes se comprometen a hacer realidad la peregrinación de los cien mil jóvenes en gracia a Santiago. Surge «el ideal peregrinante, como estilo de vida».
El Ideal Peregrinante surgió muchos años antes como puedes apreciar por la lectura de la ponencia que impartió el Rvdo. D. José Manuel de Lapuerta y Quintero en el Congreso Nacional celebrado en Madrid, noviembre de 2003, con motivo del Centenario del Nacimiento del Siervo de Dios Manuel Aparici. En ella –«Ideal Peregrinante y Vanguardia de Cristiandad: Unidad en la fe de los pueblos hispanos»– expone el desarrollo del Ideal Peregrinante, etc.
España se halla en plena guerra civil. Se pospone la peregrinación hasta el verano del siguiente Año Santo, 1948.
«Años de guerra: años de heroísmo y de martirio. “El Ángel del Alcázar”, Antonio Rivera, se había dado a sí mismo la consigna: “¡Para Santiago, santo!”. Bajo este lema, y tras su ejemplo, miles de “Peregrinos de Santiago en los campos de batalla” (como se denominan los jóvenes encuadrados en los “Centros de Vanguardia”) y los que viven años de catacumba en los “Centros clandestinos”, caminan en espíritu a Compostela. En ellos hay un solo deseo: forjar la Vanguardia de la Cristiandad ejemplar, y una sola ilusión: la de que a España le espera un Continente “para marchar tras ella por el Camino Real de la Santa Cruz”» [8].
«[...] A partir de entonces, al conjuro del nombre jacobeo, el ritmo de la marcha se hizo más vivo por momentos, mientras se iba perfilando el proyecto con pasión y minuciosidad. Santiago es la impaciencia y la osadía apostólica [...]. Y el Señor Santiago había quedado para siempre en tierra española hasta la resurrección de la carne [...]» [9].
A los pocos días de finalizada la guerra, concretamente el 21 de mayo de 1939, Manuel Aparici saluda, en nombre del Consejo Superior, a todas las Uniones Diocesanas y les dice:
“[...] Jóvenes de Acción Católica, en pie [...]. En el caminar hacia el Sepulcro del Apóstol, empezado hace tres años, ha llegado la hora [...]. No puede haber decaimiento”» [10].
«En esta nueva etapa, Aparici pasó horas muy difíciles, pero tuvo tanto cariño, tanta energía y tanto entusiasmo por la Obra, que cuando en 1941 deja la Presidencia, la Juventud de Acción Católica es una Organización viva y activa que florece en innumerables vocaciones y en la que ser heroico era algo absolutamente normal» [11].
La orientación que trató de dar a la Juventud de Acción Católica fue la de «peregrinar hacia la santidad». «Una línea providencial fue tomar como gran objetivo la peregrinación a Santiago. [...]. Retoma la bandera y comienza a organizar los “Cursillos de Adelantados de Peregrinos” […]» [12]. «En una España devastada por la guerra y no sólo en el orden material, había que tener mucha fe para ir adelante con el propósito de la peregrinación [...]» [13].
«Pasarían, sin embargo, –escriben los Peritos Archivistas en su Informe– [14] varios años antes de que pudiera fijarse la fecha, que finalmente fue la del Año Santo de 1948. Dieciséis años después de ser propuesta. Pero, el viejo anhelo de los “100.000 santos para Santiago” adquiere profunda resonancia durante los años 40 hasta que se concreta en la peregrinación a Santiago de Compostela en dicho año.
»Cinco días después del saludo de Manuel Aparici a todas las Uniones Diocesanas, el 26 de mayo de 1939, se reunía en Madrid el pleno del Consejo Superior para tratar de la peregrinación a Santiago. Delibera si se debe acudir este año a Compostela o aplazar la peregrinación hasta después del año 1940, para acudir en dicho año a Zaragoza con motivo del XIX Centenario de la venida en carne mortal de Nuestra Señora y acuerda aplazarla para fecha más oportuna si desde entonces al 15 de septiembre no han podido encontrarse los medios necesarios, a fin de dar paso en el año 1940 a la peregrinación al Pilar. Hechas todas las gestiones posibles, no se logran, y en la VII Asamblea Nacional celebrada en Toledo del 15 al 17 de diciembre de 1939 (era la primera vez que volvían a entrar en contacto las Uniones Diocesanas después de la guerra, y lo hacían en torno a Aparici) se acuerda, entre otras cosas, aplazar la peregrinación y proponer la celebración de la de Zaragoza en agosto/septiembre de 1940, como una nueva etapa, preparatoria y necesaria de la peregrinación a Santiago, que es bendecida y aprobada por el Cardenal Gomá, Arzobispo de Toledo y Primado de España.
»El objeto de la peregrinación al Pilar era lograr que la Juventud de Acción Católica Española fuera “una Cristiandad en que todos los miembros vigilasen atentos sobre sí mismos [...]” [es decir, que se convirtiera, con la ayuda de Nuestra Señora, en Vanguardia de Cristiandad Hispana], mientras que el de la de Santiago era iniciar con las Juventudes de Acción Católica de Hispanoamérica una actuación común que tendiera a hacer de la Hispanidad esa Cristiandad.
»Seguidamente se inicia su propaganda, siendo el primer acto la ofrenda que en la madrugada del día 2 de enero de 1940, en el Pilar de Zaragoza, hace a María el Presidente Nacional, Manuel Aparici, en nombre de toda la Juventud de Acción Católica, que desde aquel momento se declara peregrina de un eterno camino de santidad.
»Después, conminó a la Juventud a que antes de cruzar los caminos de Castilla y de Aragón hacia la Virgen del Pilar, peregrinara hacia dentro. “Alta la mirada, -les dice- con la vista puesta en la Madre que desde su Pilar bendito nos ampara, prosigamos con dignidad nuestro vivir de soldados de la Cruz y de España”.
»Y comienza así la peregrinación de la Juventud, bajo el SIGNO de María. Y engarzándolo todo, el Camino de Santiago. Así, rindiendo una nueva etapa de la ruta jacobea, la Juventud de Acción Católica Española va a dar gracias a la Señora y a pedirle fuerza para hacer de España guía de un mundo profundamente enfermo; a ofrecerle la sangre de sus mártires, a jurar que defenderá hasta la muerte, si es preciso, la creencia en la Asunción y Mediación Universal de la Virgen María y a comprometerse que por cada uno de los que están en Zaragoza comparecerán siete en Compostela.
»Desde entonces no hay reunión comarcal o diocesana que no se articule sobre una peregrinación. Toda la geografía mariana de España se va enhebrando en el nuevo Camino de Santiago que están construyendo los jóvenes de Acción Católica.
»Y llega el día soñado. En Zaragoza, 20.000 jóvenes hacen su voto mariano, se presentan como “principio de Cristiandad”. (Cuatro años después, en septiembre de 1944, Aparici, siendo seminarista, escribiría: “¿No es María la primera Vanguardia de Cristiandad?) y se comprometen a caminar hacia Santiago. Aparici, como primer peregrino, que además fue el ponente del anteproyecto del plan de actuación, hizo la ofrenda de los Jóvenes de Acción Católica. Además, puso la nota emotiva de su anunciado escape al Seminario.
»Debido a la prolongación de la guerra en Europa, los jóvenes católicos Hispanoamericanos no pudieron acompañar a los jóvenes peregrinos españoles, aunque sí lo hicieron espiritualmente; Portugal, sin embargo, envió lo más selecto de sus jóvenes.
»“... Cubierta la primera etapa de nuestra peregrinación (...) –diría Aparici más adelante– resta ahora cubrir la segunda, en la que presentaremos ante las Hijas de España a toda a toda la juventud de nuestra Patria hecha Cristiandad juvenil (...). Es obligado, pues, comparecer en Compostela como dignos descendientes del Apóstol: firmes en la fe, alegres en el sacrificio, amantes de la disciplina, esforzados en la oración y ricos en obras de apostolado ... ”» [15].
«La meta –recordaría Aparici en 1944, siendo seminarista– era Compostela, allí donde se inició la forja de la Cristiandad española. Pero fue en Zaragoza a orillas del Ebro donde Santiago recibió la mediación de María; por eso la Juventud acordó ir al Pilar y prestar juramento».
Siguiendo los pasos hacia Santiago, en agosto de 1943 (del 1 al 4), llega a Santiago, Año Santo Jacobeo, la peregrinación de dirigentes (4.000), anticipo y vanguardia de la gran marcha; son los «Adelantados de Peregrinos», los que abren camino a los demás. Acuden a ganar la gracia para la juventud que sigue peregrinando en espíritu.
En ella, siendo seminarista, está Aparici. «Se asomó al balcón del Palacio Episcopal entusiasmado por la presencia de tantos jóvenes, y nos volvió a lanzar una arenga en pro de nuestra santidad, refiriéndose a la petición del anterior Pontífice, Pío IX, de una “Cristiandad ejemplo y guía” para el mundo» [16].
Unos meses antes, en febrero de 1943, el Papa Pío XII recoge de modo explícito esta idea, cuando en su discurso al Embajador de España le dice:
«España, en este momento culminante de la Historia del mundo, tiene, sin duda alguna, –le dice S.S. Pío XII al Embajador de España ante el Vaticano, Joaquín Ruiz Jiménez, en febrero de 1943– una misión altísima que cumplir; pero solamente será digna de ella si logra totalmente de nuevo encontrarse a sí misma en su espíritu tradicional y cristiano y en aquella humildad que sólo sobre tal espíritu puede edificarse. Nos, señor embajador, alimentamos un solo deseo: verla una y gloriosa, alzando con sus manos poderosas una cruz rodeada por todo ese mundo que, gracias principalmente a ella, piensa y reza en castellano y proponerla después como ejemplo del poder restaurador, vivificador y educador de una Fe en la que, después de todo, hemos de venir siempre a encontrar la solución de todos los problemas» [17].
El Papa quiere que España, cabeza y capitán de los pueblos hispanos, sea ejemplo del mundo.
Y cinco años después, en 1948, llegarían los demás. Era Año Santo en Compostela.
Año desde 1941 a 1948:
El movimiento ascético de la Juventud de Acción Católica se centra un una idea: «¡Para Santiago santos con los 100.000!».
«[...] En aquellos años –le dice Bonnín a Mons. Cordes–, se hicieron famosas las expresiones: “En Santiago, santos” e “Ir en peregrinación no sirve de nada, ir de peregrinación con fe es abrir un camino”» [18]. Sin embargo, a Eduardo Suárez le dice: «Para Santiago, santos» y “Peregrinar no es nada, peregrinar con fe es abrir camino» [19].
Las expresiones correctas son las que le dice a Eduardo Suárez no las que le dice a Mons. Cordes.
La primera se debe a Antonio Rivera, «El Ángel del Alcázar» y la segunda a Manuel Aparici.
«Movido por las ideas de Manuel Aparici, Antonio Rivera en unos Ejercicios Espirituales escribió su propósito: «Para Santiago he de ser santo». Muerto Antonio Rivera, este grito –«¡Para Santiago, santos!»– fue el lema de los jóvenes peregrinos en los largos años de caminar en espíritu hacia Compostela» [20].
Manuel Aparici insistía tanto a la Juventud de Acción Católica en esta idea de peregrinar porque peregrinar es el estilo propio de la vida cristiana y tal vez, también, el estilo de la vida española. Pero –les repetía– «peregrinar, no es nada; peregrinar con fe es abrir camino al Reino de Dios: en la propia alma y, como consecuencia, en la de los demás» [21].
«La vida de D. Manuel la entiendo como una proyección de la esperanza en su actividad, en su deseo y trabajo por llevar los jóvenes a Cristo; más aún, asumió los sufrimientos de Cristo en esta labor de conquista de la juventud, que la materializó en su frase: “Peregrinar no es nada, peregrinar con fe es abrir camino”; pues entiendo que el que abre un camino espera encontrar lo que busca al final del mismo, y él buscaba la gloria del Padre» [22].
«Peregrinar no es nada, peregrinar con fe es abrir camino. Este era su “ritornello” peregrinante» [23].
«Peregrinar –decía– no es nada; peregrinar con fe es abrir camino al Reino de Dios: en la propia alma y, como consecuencia, en la de los demás» [24].
Se celebran, por las diócesis españolas, cursillos para formar Adelantados de Peregrinos encaminados a preparar a los jóvenes de Acción Católica para ser impulsores y guías de peregrinos a Santiago. Y, también, Cursillos de Jefes de Peregrinos».
Ambos Cursillos –como hemos dicho– fueron creados por Manuel Aparici en 1940. Tenían la misma finalidad y contenido, es decir el mismo plan: preparar a los jóvenes para Santiago, pero distintos destinatarios, profesores y fechas de impartición. Los dos se celebraban en régimen de internado, los de Adelantados en las vacaciones de Navidad impartidos por miembros del Consejo Superior y los de Jefes de Peregrinos en las de Semana Santa a organizar por los muchachos que habían hecho los Cursillos de Adelantados en sus respectivas Diócesis, en las que ellos repetían las explicaciones propias de seglares a muchachos con categoría de dirigentes de Centros o del Consejo Arciprestal.
Los de Adelantados de Peregrinos eran para dirigentes diocesanos o asimilados. Los de Jefes para dirigentes de Centros o del Consejo Arciprestal y los de Guías para jefes de decuria e instructores Parroquiales de Aspirantes. Estos últimos fueron creados también por Manuel Aparici en dicho año.
Los Cursillos representan muy poco en esta primera etapa de su existencia, comparado con los Ejercicios Espirituales y los retiros. Los Cursillos tenían una finalidad limitada a unas pocas personas.
Los Cursillos representan mucho, muchísimo, por sí mismos en esta etapa. Manuel Aparici los había creado con una finalidad concreta (un reto): preparar espiritualmente a los jóvenes para ir a Santiago; reto que cumplieron brillantemente como después se comprobaría finalizada la peregrinación y como veremos seguidamente con las palabras de D. Servando.
Año 1948:
Celebrada con éxito la peregrinación a Santiago, y los peregrinos de vuelta en casa, el Cursillo no tiene razón de seguir, y está, por tanto llamado a desaparecer, como de hecho sucede en la mayoría, si no en todas, las diócesis de España.
No así en la diócesis de Mallorca. “Aquí se encuentran sorprendidos y admirados, sin buscarlo ni pretenderlo, con un instrumento de una eficacia apostólica comprobada por la experiencia de años anteriores, debido al contenido y el método empleado, método original, «revolucionario», portador de una fuerza de consecuencias imprevisibles». (Servando García Rubio, o.s.a),
¡Así que se encuentran sorprendidos y admirados, sin buscarlo ni pretenderlo, con un instrumento de eficacia apostólica comprobada ... !! ¡Sorprendidos y admirados con los Cursillos de Peregrinos creados por Manuel Aparici debido al contenido y el método empleado, método original, “revolucionario”, portadores de una fuerza de consecuencias imprevisibles!! Más alto se podría decir, más claro no. Son obra de Manuel Aparici. Y cumplieron brillantemente el objeto para el que los había creado.
Después de Santiago, ¿Qué?
Ésta era la pregunta que se hacían muchos.
1. Eduardo Bonnín
«No podía sustraerme –le dice Bonnín a Mons. Cordes– a la preocupación de lo que sucedería tras la gran peregrinación, y con otros amigos nos preguntábamos: Y después de Santiago, ¿qué pasará? [...]» [25]; palabras que recoge más tarde Bibiloni casi literalmente. Escribe: «Habla Eduardo: “Yo no podía sustraerme de ninguna manera a la preocupante idea de lo que pasaría después de la magna peregrinación, y con algunos amigos más, nos preguntábamos: ¿Y después de Santiago, qué? [...]» [26].
2. Bartolomé Riutort [27]
«[...] Se hizo la peregrinación. La meta estaba ya casi alcanzada [...], pero al terminar la meta “¿Iba a acabarse todo?” Después de Santiago “¿qué?” Debía fermentar y concretarse en algo todo el movimiento peregrinante, no tanto natural pero sí espiritual.
»El hecho de ir a Santiago era ya lo de menos si se había logrado la peregrinación del espíritu y fue cuando surgió algo que se llevaba muy dentro: “hacer de cada hombre, de cada joven un templo del Espíritu Santo; que en todas las líneas de la sociedad se viviera Cristo, se sintieran todos Hijos de Dios por la Gracia –desde el primer hasta el último ciudadano–, el hombre de cualquier raza o nación; se sintieran todos Hijos de Dios de verdad. Hacía falta que la doctrina y el estilo de Cristo llegara genuinamente a todos los rincones.
»¿Cómo hacerlo? Las filas de la Acción Católica se nutrían de los que sentían la llamada del apostolado y la idea de llevar y caminar a Santiago; las estrofas del himno eran subyacentes por sí “llevar almas de joven a Cristo ...”. La espiritualidad de Santiago se consiguió con los Cursillos de Guías y Adelantados de Peregrinos e inyectar nueva sabia en las filas de quienes militábamos en Acción Católica. Así se consiguió preparar unos cuadros para que la peregrinación a Santiago llegara a buen fin. Repito que no dejaba de preocupar la idea de que después de Santiago no se podía colgar el bordón de peregrino y a vegetar. Se debía hacer algo; claro que no se podía hablar de peregrinar de nuevo, pero sí de un eterno peregrinar de todos los que estaban fuera de la línea de Cristo, pesaba sobre todos esta imponente misión, pero que haremos, pues que vamos a decir: QUE VIVAN EN GRACIA, que es lo único que vale la pena» [28].
3. Eduardo Suárez del Real
«Precisamente –le pregunta Eduardo Suárez a Bonnín– en una carta que te dirigió el 3 de mayo de 1997, y a la cual he podido tener acceso porque, como tú sabes, le ha interesado darle difusión, el padre Cesáreo te señala [entre otras muchas cosas] que [...] “ese joven [Bonnín] fue también a Santiago. Y, al regresar, cuando los del Consejo de la Juventud de Acción Católica Mallorquina (CJACM), se preguntaron ¿qué hacemos? Esos cursillos que han dado tanto fruto, ¿por qué no los continuamos? Y alguien replicó: “No pude ser porque esos Cursillos eran para conquistar jóvenes para una Peregrinación a Santiago, que ya se hizo. Otro puntualizó. Pero pueden organizarse para conquistar para la Acción Católica”.
»La historia sigue por sus propios derroteros, a pesar de que es muy sencillo comprobar documentalmente que aquello no fue así. Sin embargo, me he permitido leerte todo esto para conocer tu opinión» [29].
La pregunta de Eduardo Suárez a Bonnín consta de dos partes perfectamente diferenciadas. Una, el texto de la carta del Padre Cesáreo; otra, sus palabras. No acepta la versión del Padre Cesáreo. Se limita a decir que es muy sencillo comprobar documentalmente que aquello no fue así, pero no aporta prueba alguna que acredite lo contrario ni siquiera hace comentario alguno. Sin embargo, desea conocer la opinión de Bonnín. Éste nada le dice sobre este particular.
4. Mons. Hervás
«[...] Aquella siembra del Ideal Peregrinante y de anhelos de santidad [por parte de Manuel Aparici] –escribe Mons. Hervás– había de proyectarse más allá del objetivo material de la peregrinación, con ansias de hacer perenne este Ideal y mantener en continua vibración a la juventud española» [30] .
5. Manuel Vigil y Vázquez
Al anochecer de aquel día, de la magna Peregrinación mundial juvenil a Santiago en agosto de 1948 «[...] las ondas de la radio trajeron ante la enfervorizada muchedumbre juvenil la palabra del Papa, que habló en un dulce español, acordando el esplendoroso pasado de Santiago y preguntándose si toda esa gloria católica iba a quedar en un recuerdo añejo, y añadiendo él mismo que los jóvenes católicos de España, con su deseo de forjar una Cristiandad ejemplo, están respondiendo que no. Los añejos recuerdo son renovada realidad» [31].
6. Radiomensaje de S.S. Pío XII
En su mensaje, tras una bella evocación histórica de Compostela, del Camino de Santiago y del término de las peregrinaciones con el abrazo a la imagen del apóstol, se preguntaba como acabamos de ver: «Pero ¿habría de quedarse todo en recuerdos añejos o en memorias muertas?». Y el Papa se respondía, diciendo: «Y he aquí que vosotros, para mostrar vuestra juventud intacta, para proclamar la sublime locura de un Dios crucificado y para forjar en vosotros mismos una Cristiandad ejemplar, habéis respondido rotundamente que no. Los añejos recuerdos y las vetustas memorias, al conjuro de vuestro vibrante entusiasmo juvenil, se han convertido de nuevo en realidad» [32].
7. Mons. Pla y Deniel
Cardenal Arzobispo de Toledo
«En 1958, al cumplirse los diez años de la histórica peregrinación a Compostela, el Cardenal Primado, D. Enrique Pla y Deniel, reitera la vigencia del Ideal Peregrinante al escribir en SIGNO [33] que: “al rememorar la Peregrinación de los jóvenes acampados en Santiago, representando a todos los Jóvenes de Acción Católica Española, con verdadero espíritu de “peregrinos”, que es espíritu de piedad, de entusiasmo idealista, de penitencia y de sacrificio, ¿yo qué os voy a decir, yo qué os puedo y debo decir? “Conservad el espíritu” ... el espíritu de aquella Peregrinación, pues sólo así seguirá siendo lo que debe ser la Juventud de Acción Católica Española”».
8. Juan Candela Martínez
En el prólogo del libro Compromiso de Peregrino, modesta edición, 1948, –al que dedicamos el Capítulo XVIII de esta Primera Parte–, que recoge el pensamiento de Manuel Aparici, Juan Candela Martínez, a la sazón Presidente del Consejo Diocesano de los Jóvenes de Acción Católica de Murcia [34], cuando Manuel Aparici era Presidente Nacional, escribe:
«La aportación en este sentido de Manuel Aparici es valiosísima para la Juventud de Acción Católica de España. Con ello se responde también a la pregunta de muchos: ¿Qué hacer, qué decir, qué pensar cuando regresemos de Santiago? Para quienes planteen el problema de forma radical y casi angustiosa, él da una visión de la peregrinación como tarea permanente […]».
9. SIGNO
«Pero tras Santiago, ¿qué?. El semanario editorializa que no fue un fin sino un comienzo para “el retorno a nuestros mejores ideales”. La tensión peregrinante con su acerado sentido espiritual se mantiene en alto [...]. Pero al cabo de los años [...] ya se ve que Santiago de Compostela sigue en el punto de mira de la Cristiandad. Los hechos cantan.
»Aquella dinámica peregrinante que [...] Manuel Aparici supo despertar hace más de medio siglo en la juventud española de entonces, persiste a pesar de los pesares; persiste pese a los más bien durmientes años 50 y los alborotados años 60 [...]» [35].
Año 1949:
Por vez primera se abren los horizontes a la acción del Cursillo; ya no va a ser exclusivo para los numerarios, para los mejores, ni para miembros de la Acción Católica. El Cursillo pierde sus títulos. No lo es ni de Adelantados ni de Jefes. Ya sólo es Cursillo.
En enero de este año, 21 jóvenes de varios puestos de Mallorca viven en San Honorato un Cursillo de formación y apostolado. A este Cursillo celebrado entre los días 7 al 10 de Enero se le señala como el primer Cursillo.
A los 60 años de la peregrinación, nos sentimos de nuevo llamados.
Estatutos de Organismo Mundial de Cursillos de Cristiandad
El Movimiento de Cursillos de Cristiandad nació en España, concretamente en la isla de Mallorca, entre los años 1940 y 1949. Numerosos laicos y algunos sacerdotes, iluminados por el Espíritu Santo, descubrieron muy claramente el hecho de que también los laicos, en virtud de los sacramentos del Bautismo y de la Confirmación, desempeñan un papel activo y propio en la misión de la evangelización de la humanidad. De este grupo de iniciadores tuvieron parte muy importante sobre todos laicos guiados por Eduardo Bonnín Aguiló, además de varios pastores, entre los que se encontraban el entonces Obispo de Mallorca, Mons. Juan Hervás Benet y Mons. Sebastián Gayá Riera.
Para ser fieles a la verdad , es de justicia que figure también Manuel Aparici como acabamos de ver, ya que sin sus Cursillos de Peregrinos ¿hubieran sido posible los Cursillos de Cristiandad? Por todo escrito y leído, creemos que no. De haber existido algo, hubiese sido otra cosa, pero nunca los Cursillos de Cristiandad tal como hoy se les conoce. Éstos llevan en sus entrañas, entre otros elementos como veremos, el espíritu peregrinante y el anhelo de Vanguardia de Cristiandad de aquella Juventud presidida por Manuel Aparici que él inspiró.
A Manuel Aparici y los Cursillos de Cristiandad está dedicada la Segunda y Tercera Parte del trabajo de investigación, análisis, etc. ya citado.
Algunos pensamientos sobre la Ultreya (pp. 26 y 27)
«Resulta que se descubre que lo que le encanta a Dios Nuestro Señor es [...] recordar juntos las maravillas de la gracia y animarse mutuamente a seguir peregrinando por los troches y las veredas del mundo [...].
»El Movimiento de Cursillos de Cristiandad es Movimiento de Iglesia ¡De Iglesia ancha! ¡Peregrinante! [...]».
Manuel Aparici ya hablaba de la Iglesia peregrina cuando en toda la Iglesia se hablaba de Iglesia Militante. Porque Manuel Aparici «hizo brotar de su genio de apóstol un estilo peregrinante que impregnaba nuestras vidas … y nos decía: la peregrinación espiritual es una marcha ascética que hay que realizarla día a día» [36]. Y les enseñó a entender y a vivir la vida como una peregrinación. Porque, para él «Peregrinar es caminar por Cristo al Padre, a impulsos del Espíritu Santo, con la ayuda de María y llevando consigo a los hermanos».
Precisamente a la Iglesia peregrina está dedicado el punto 8 de la Carta apostólica “Novo millennio ineunte” de S.S. Juan Pablo II al Episcopado, al clero y a los fieles, al concluir el Gran Jubileo del año 2000, del 6 de enero, solemnidad de la Epifanía del Señor, del año 2001. Y en la introducción se lee: «La alegría de la Iglesia, que se ha dedicado a contemplar el rostro de su Esposo y Señor, ha sido grande este año. Se ha convertido, más que nunca, en pueblo peregrino, guiado por Aquel que es el gran Pastor de las ovejas (Hb. 13,20)».
B.e.a.d.p.
Carlos Peinó Agrelo
[1] La Archicofradía del Glorioso Apóstol Santiago, de Santiago de Compostela, le nombró Hermano Mayor el 28 de agosto de 1954 «atendiendo a las ejemplares dotes de amor al Apóstol, Patrón de España, y de su afanoso interés por el fomento de la devoción y esplendor del culto a él debidos, que concurrían en Aparici».
[2] «Signos de Esperanza. Retrato de siete movimiento eclesiales», p. 54 (En adelante SDE).
En la entrevista que Bonnín mantiene con Eduardo Suárez cita también a Ellermeier pero no lo hace con las mismas palabras: «Un fenómeno histórico –le dice– puede captarse adecuadamente sólo cuando se iluminan sus comienzos» («Eduardo Bonnín un aprendiz de cristiano»p. 47 (En adelante EBAC).
Bibiloni, por su parte, hace referencia también a Ellermeier pero tampoco con las mismas palabras: «Un fenómeno histórico –escribe– sólo puede ser captado adecuadamente cuando se hace luz sobre los inicios» («Historia de los Cursillos de Cristiandad. Mallorca, 1944-2001» p.32 (En adelante HCC).
[3] Carlos Seco Serrano, de la Real Academia de la Historia (Tercera Página de ABC de fecha 27 de julio de 2006).
[4] De la conferencia que pronunció el día 10 de noviembre de 2005 en el Salón de Actos del Obispado de Córdoba con motivo de la conmemoración del 50 aniversario del MCC en Córdoba.
[5] C.P. pp. 9886/893.
[6] C.P. pp. 9639-9784.
[7] Manuel Vigil y Vázquez, testigo (SIGNO de fecha 4 de mayo de 1950).
[8] De la ponencia impartida por el Rvdo. D. José Manuel de Lapuerta y Quintero: «Ideal Peregrinante y Vanguardia de Cristiandad: Unidad en la fe de los Pueblos Hispanos».
[9] Manuel Vigil y Vázquez, testigo (SIGNO de fecha 4 de mayo de 1950).
[10] Informe de los Peritos Archivistas (C.P. pp. 9504-9638).
[11] Informe de los Peritos Archivistas (C.P. pp. 9504-9638).
[12] Mons. Maximino Romero de Lema, testigo (C.P. pp. 9814-9832).
[13] Manuel Vigil y Vázquez, testigo (C.P. pp. 9886-9893).
[14] C.P. pp. 9504-9638.
[15] Informe de los Peritos Archivistas (C.P. pp. 9504-9638).
[16] Víctor García Hoz, testigo (C.P. pp. 201-209).
[17] ECCLESIA núm. 80. p. 13.
[18] SDE p. 57.
[19] EBAC p. 36.
[20] De la Biografía del Siervo de Dios. Página web de la Asociación de Peregrinos de la Iglesia: http://www.peregrinosdelaiglesia.org, apartado C: Después de la Guerra (1939-1941).
[21] Informe de los Peritos Archivistas (C.P. pp. 9504-9638).
[22] Virgilio José López Cid, testigo (C.P. pp. 135-151).
[23] José López Mosteiro (C.P. pp. 406-420).
[24] Informe de los Peritos Archivistas (C.P. pp. 9504-9638).
[25] SDE p. 57.
[26] HCC p. 37.
[27] « Es un de los nombres del equipo de iniciadores que guardan los Archivos del MCC ad perpetuam rei memoriam (EBAC p. 102 y HCC pp. 31 y 32). Intervino en numerosos Cursillos de Cristiandad y fue nombrado Presidente Diocesano de los Jóvenes de Acción Católica de Mallorca en enero de 1953 (HCC p. 231).
[28] http://www.cursillos.net/Barlome.htm
[29] EBAC pp. 69 y 70.
[30] «Los Cursillos de Cristiandad, instrumento de renovación cristiana. Juan Hervás, Obispo» (KERYGMA, Boletín del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de España, núm. 82, Noviembre-Diciembre 1998, p. 13).
[31] SIGNO de fecha 4 de marzo de 1950.
[32] Página web de la Asociación de Peregrinos de la Iglesia: http://www.peregrinosdelaiglesia.org
[33] De fecha 6 de septiembre de 1958.
[34] C.P. pp. 628-642.
[35] Manuel Vigil y Vázquez, testigo. «El drama de la Acción católica y el “Nacionalcatolicismo”», pp. 100 y 101.
[36] José Luis López Mosteiro, testigo (C.P. pp. 406-420).
Datos del Contacto Nombre: CARLOS PEINÓ AGRELO
e-mail:
cpa@planalfa.es No disponible
ESPAÑA
No disponible